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«Creo que Guatemala tiene la obligación de atender a sus artistas», Ricardo Arjona

Líderes, innovadores, artistas, empresarios y visionarios que impulsan la región. Desde El Pulso que lidera lo comentamos.

Édgar Ricardo Arjona Morales, o solo Ricardo Arjona, es un músico, artista y compositor guatemalteco, reconocido por su estilo trovador y bohemio, así como por su versatilidad musical.

Su obra musical le ha valido numerosos reconocimientos, entre los que destacan un Grammy Latino en 2006, un Grammy más en 2007, y dos gaviotas de plata del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en 2010. Sobre la fama Arjona reflexiona “en algunos momentos, mi trabajo me ha puesto en lugares fantásticos y en otros, en lugares terribles. No me creo lo malo que se dice de mí, ni lo bueno tampoco”.

 

Biografía de Ricardo Arjona

Ricardo Arjona Morales nació en Jocotenango, Guatemala, el 19 de enero de 1964. Hijo de Ricardo Arjona Moscoso y Mimi Morales de Arjona, el pequeño Ricardo pasó la mayor parte de su infancia en la Ciudad de Guatemala, donde inició su formación musical. Cuando cumplió tres años, la familia decidió mudarse a la ciudad de Guatemala, donde pasó la mayor parte de su infancia y adolescencia. 

A los siete años, Ricardo padre le regala su primera guitarra, que aprendió a tocar rápidamente, siendo ya un buen intérprete a los ocho años. A los doce años participó y ganó el certamen «Festival Infantil Juventud 74», con el tema Gracias al Mundo, una canción compuesta por su padre.

Inició sus estudios universitarios con la carrera de arquitectura, que abandonó para comenzar una ingeniería, que luego también abandonaría para finalmente graduarse de la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos de Guatemala, USAC. 

Echando mano de su 1.97 metros de estatura, participó en varios equipos de baloncesto, como los Leones de Marte y TRIAS, pasando también a formar parte de la selección nacional de Guatemala. En 1988 decide insistir en su carrera musical, tras lo cual parte rumbo a Argentina, para participar en el Festival Oti, luego de lo cual decide quedarse en este país para impulsar su carrera. 

 

Ricardo Arjona. / guatemala.com

 

La senda del éxito y la consolidación 

A finales de los ochenta regresó a su país por un corto tiempo antes de partir hacia México, donde luego de algunos encuentros con algunos productores, Arjona consigue un papel en la novela Alcanzando una estrella, de la cual recibe buenas críticas, a pesar de haber mentido sobre su experiencia como actor. 

En México, país al que ha reconocido deberle mucho de su éxito como artista, logró firmar con Sony Music para producir su cuarto álbum, Animal Nocturno, en 1993, que a pesar de no haber recibido promoción, fue descubierto por Aloysio Reis, y se convierte en una gran éxito internacional, dando pie a una carrera musical en permanente ascenso desde entonces.

“Creo que todos los que nos dedicamos a la cosa artística debemos generar golpes emocionales en la gente”.

El estilo musical principal de Arjona es el pop latino, aunque siempre se acercó, para deleite de sus primeros fanáticos, a la trova, sin conectar nunca de lleno con ese género. Por lo general, canta sin la colaboración de sintetizadores o cantantes adicionales, y siempre ha contado con músicos de primer nivel. 

Sus producciones discográficas están compuestas por catorce álbumes de estudio, entre los que destacan Historias, Si el Norte fuera el Sur, Sin daños a terceros, Galería Caribe, o Santo Pecado. Además, ha lanzado dieciséis discos recopilatorios, cinco singles promocionales, cuarenta y cinco singles grabados, y numerosos conciertos alrededor del mundo. 

La de Arjona es ya una carrera que le ha valido numerosos premios y reconocimientos, y que lleva en paralelo a su labor altruista a través de su Fundación Adentro y Fundación Guatemorfosis, con la que se ha trazado la misión de construir escuelas en las zonas más pobres de Guatemala. 

“Creo que cuando te sometes a estar en la cresta de la ola, te sometes al rigor de muchas cosas y muchas de ellas no son lo que quieres escuchar, pero, de alguna manera, esas cosas te pusieron ahí. Hoy veo el mundo de la música con un ángulo distinto y puedo ver que mucha gente que en su momento comentó algo sobre mí, hoy ve mi trabajo con mucho más respeto”.

 

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